A un año del Centro Regional de Innovación en Vacunas y Biofármacos (CRIVB AIP) se avanza en la consolidación del equipo, las alianzas internacionales y el inicio de proyectos estratégicos como la Implementación de una plataforma biotecnológica para el desarrollo y evaluación de adyuvantes vacunales derivados de macroalgas panameñas contra la influenza
Por: Sherly Díaz

Sherly Díaz es periodista, experta en Economía, docente y editora
El Centro Regional de Innovación en Vacunas y Biofármacos (CRIVB AIP), ubicado en el edificio 219 de Ciudad del Saber, avanza en su primer año de operaciones con alianzas internacionales, el fortalecimiento de su talento científico y una investigación pionera con macroalgas panameñas.
La Dra. Paulina Franceschi, directora del CRIVB AIP, sostuvo que el interés del centro es aportar soluciones a problemas emergentes de enfermedades tropicales que afectan a Panamá y la región y para ello, en este primer año de operaciones, han ido definiendo las líneas de investigación.
Un área que se necesita atender en Centroamérica y el Caribe es la cadena de frío que transporta las vacunas, en particular para las poblaciones indígenas.
“Cuando tenemos grupos afectados que viven en áreas rurales, donde no hay electricidad ni conectividad digital, podemos tener una vacuna, pero si no resuelves cómo llegar a la gente, la vacuna no cierra la brecha”, sostuvo.
Otra innovación que el centro desea impulsar en Panamá y la región es tratar de simplificar la aplicación de la vacuna.
Para inyectar una vacuna se requiere un técnico de salud o una enfermera, sin embargo, en muchas ocasiones, no hay manera de establecer un puesto de salud o el personal sanitario no puede trasladarse hacia determinadas áreas.
En este sentido, la Dra. Franceschi informó que están analizando con distintos actores claves el desarrollo de iniciativas como parches de microagujas, los cuales permiten una colocación indolora sobre la piel.
«Las vacunas a veces no llegan a quienes viven en áreas rurales y distantes o no pueden viajar a las capitales solo a inyectarse por un día”, destacó.
Tras casi un año de operaciones, el equipo investigador ha venido revaluando sus áreas de experiencia y compromiso, enfocándose en campos como la virología, la parasitología y otras enfermedades de importancia médica, dijo la directora del CRIVB AIP.

Formar equipo

Durante su primer año de operaciones, el centro también ha enfocado sus esfuerzos en conformar un grupo de asesores internacionales. Por ejemplo, recibieron la visita de un representante del Instituto de Vacunas Internacional en Corea, de la ONG de Estados Unidos, Partners Aligned Toward Health (PATH) que financia vacunas. También los acompañó la Fundación Oswaldo Cruz (Fiocruz) de Brasil.
Igualmente, por parte del Baylor Collegue of Medicine de Estados Unidos, recibieron la visita de la Dra. María Elena Bottazzi, quien fue una de las científicas que produjo una vacuna contra COVID-19, y del Dr. Peter Hotez, profesor de Pediatría, Virología y Microbiología molecular de ese centro de enseñanza superior.
Uno de los desafíos del CRIVB AIP es la formación de su talento humano. Actualmente, cuenta con un equipo de 20 colaboradores (15 son administrativos y 5 investigadores), con la meta de incrementar la plantilla científica.
Para lograrlo, la Dra. Franceschi explicó que busca atraer a académicos en año sabático procedentes de universidades de Estados Unidos y Europa, quienes podrían asesorar a los investigadores más jóvenes y así acelerar el avance de los proyectos.
Certificaciones, estaciones de llenado y etiquetado
Para el CRIVB AIP también es fundamental contar con la certificación de la Comisión Nacional para el Estudio y la Prevención de los Delitos Relacionados con Drogas (Conapred), ya que es un ente nacional que garantiza que el laboratorio cumple con las condiciones de seguridad y bioseguridad necesarias para el manejo de ciertos productos químicos.
“Debemos cumplir con algunos procesos preliminares que garantizan al mercado que el producto generado en la institución es adecuado”, comentó.
Para asegurar su proceso de calidad también les interesa obtener la certificación de la norma ISO 9001, ya que les ayudará a tener la trazabilidad requerida a futuro por el mercado.
Esta certificacion se obtiene en un plazo estimado de dos años, a medida que se recopilan datos y se consolidan los procedimientos operativos.
El centro se inauguró con la meta de reducir la dependencia de vacunas importadas.
Hasta ahora, Fiocruz de Brasil ha mostrado interés en construir en Panamá una estación de llenado y etiquetado de vacunas para Centroamérica y el Caribe, detalló la Dra. Franceschi.
La idea es posicionar al país frente a cualquier actor global para que sus productos ya desarrollados puedan envasarse y etiquetarse en Panamá y exportarlos a la región, ya que este es un mercado no muy visibilizado por las grandes productoras de vacunas.
Investigación con adyuvantes vacunales

Una de las investigaciones en etapa inicial es el proyecto Implementación de una plataforma biotecnológica para el desarrollo y evaluación de adyuvantes vacunales derivados de macroalgas panameñas contra la influenza, cuya investigadora principal es la Dra. Leyda Ábrego.
El objetivo central es implementar una plataforma biotecnológica para el desarrollo de adyuvantes vacunales derivados de macroalgas panameñas, evaluando su bioseguridad y capacidad inmuno estimuladora frente a patógenos virales respiratorios de alto impacto.
El proyecto se desarrollará en colaboración con expertos del Instituto de Investigaciones Científicas y Servicios de Alta Tecnología (Indicasat-AIP) , la Universidad de la República (Udelar, Uruguay) y el Centro de Investigación en Enfermedades Infecciosas del CHU de Québec – Universidad Laval (Canadá).
La propuesta busca obtener adyuvantes a partir de macroalgas panameñas para potenciar el efecto de los antígenos utilizados en las vacunas. En resumen su función es triple: acelerar, prolongar y potenciar la respuesta inmunológica.
Innovación del proyecto

La Dra. Abrego destacó que la principal novedad de la investigación en Panamá radica en la creación de un producto derivado de las macroalgas nativas.
Por su parte, el Dr. Juan Arbiza (investigador uruguayo de Udelar) articuló esta colaboración estratégica con el CRIVB AIP, vinculando al Centro con dos referentes que llevan más de una década desarrollando adyuvantes basados en saponinas extraída de las hojas del árbol de la especie Quillaja brasiliensis: el Dr. Luis Fernando Silveira (Udelar) y la Dra. Mariana Baz.
La Dra. Baz es investigadora del CHU de Québec-Universidad Laval (Canadá), y experta en investigacion preclínica de enfermedades virales respiratorias de importancia médica, incluyendo estudios in vitro e in vivo, para el desarrollo y evaluacion de antivirales y vacunas contra el virus de la influenza y el SARS-CoV-2.
El Dr. Fernando Silveira es investigador y profesor adjunto en el Instituto de Higiene de la Universidad de la República (Uruguay). Es especialista en biotecnología enfocada en el desarrollo de adyuvantes vacunales basados en saponinas y en la formulación de nanopartículas tipo ISCOM-matrices.
Su investigación destaca en la evaluación preclínica en modelos animales para potenciar vacunas contra virus respiratorios de importancia médica, como la influenza, el VRS y el SARS-CoV-2.
Esta línea de investigación ha mostrado resultados muy prometedores en la potenciación inmunológica. En esta propuesta, aportarán su experticia en transferencia tecnológica y en la supervisión de los ensayos in vitro e in vivo.
“Estos investigadores realizan experimentos in vitro e in vivo en diferentes modelos animales (ratones, hamsters, hurones).
En nuestro caso, nosotros inicialmente analizaremos en el CRIVB AIP las respuestas de las células del epitelio pulmonar humano (in vitro)”, con la colaboración del bioquímico, el Dr. Edwin Aráuz y la biotecnóloga MSc. Ana Del Valle, subrayó la Dra. Ábrego.
La Dra. Baz y el Dr. Silveira trabajan con modelos murinos (ratones) para evaluar la respuesta de diversos antivirales y vacunas contra la influenza y COVID-19.
En su laboratorio utilizan modelos animales que representan las poblaciones vulnerables como las personas mayores, los inmunosuprimidos, las embarazadas y recién nacidos, que son las poblaciones más afectadas por la influenza.
Asimismo, emplean hembras gestantes para estudiar el comportamiento de la infección y la respuesta del sistema inmune durante el embarazo.
Aunque existe una distancia taxonómica considerable entre los roedores y los seres humanos —por lo que la respuesta puede variar significativamente—, este tipo de ensayos preclínicos en modelos animales es un paso fundamental e indispensable para obtener los primeros indicios de seguridad y eficacia antes de avanzar a las fases clínicas en humanos.
En este estudio también participaría Indicasat AIP a través del Dr. Marcelino Gutiérrez, quien se encargará de la extracción a partir de la bioprospección de macroalgas, aprovechando que el centro cuenta con la infraestructura tecnológica requerida para la caracterización química completa.
Un apoyo fundamental es la experticia de la Dra. Sandra López como inmunóloga, quien colaborará en el fortalecimiento de los experimentos in vitro y en los análisis de los resultados inmunológicos.
Etapas del estudio

Se proyecta que en la primera etapa de movilidad del proyecto se cuente con los extractos de las algas, además de realizar las labores de bioprospección de especies vivas como las macroalgas, reveló la Dra. Ábrego.
A finales de ese primer año, el Dr. Fernando Silveira junto a la Dra. Mariana Baz, visitarán Panamá para analizar la composición y características de dichos extractos, determinando si se requiere o no su nanoformulación.
Como parte de su labor, capacitarán al equipo panameño mediante un taller teórico-práctico en el desarrollo de estas nanoformulaciones; además de preparar a la Dra. Leyda Ábrego, en la ejecución de ensayos in vitro en líneas celulares.
De modo posterior, la Dra. Leyda Ábrego liderará el análisis de la respuesta inmunológica con la colaboración de la Dra. Sandra López, en conjunto con la experticia internacional de la Dra. Baz y el Dr. Silveira.
En la segunda etapa del proyecto, la propuesta busca evaluar los adyuvantes vacunales contra la influenza, al ser un virus de alta relevancia para el cual se requiere la constante formulación de nuevas vacunas.
En esta fase interviene la Dra. Baz, quien es experta en la materia y cuenta con modelos y bioensayos plenamente estandarizados.
La Dra. Ábrego explicó que el objetivo de esta investigación es consolidar una plataforma científica que permita realizar experimentos contra la influenza y, posteriormente, expandir las pruebas hacia el virus respiratorio sincitial (VRS), el metapneumovirus e incluso con el virus SARS-CoV2, para ofrecer nuevos candidatos a adyuvantes.
Estos adyuvantes se evaluarán en combinación con tres cepas de influenza: la cepa H1N1 (pandémica), la H3N2 (estacional) y el linaje B/Victoria.
La líder del estudio indica que el procedimiento contempla extraer los compuestos de las macroalgas y, tras confirmar que no presentan citotoxicidad, combinarlos con las cepas virales para evaluar las respuestas inmunológicas protectoras in vitro a nivel celular.
En esta segunda etapa también se trabajará en conjunto con la Udelar en Montevideo (Uruguay), dado que poseen los modelos murinos ya establecidos.
El objetivo es probar estos potenciales candidatos en modelos preclínicos in vivo en Uruguay, con la visión de avanzar en este estudio preliminar y como parte de los esfuerzos de la ciencia panameña de ser hub del conocimiento, de la innovación y de soluciones en salud pública.
Por: Sherly Díaz

