La protección estará dirigida, de manera inicial, a recién nacidos de madres sin vacunar contra el Virus Respiratorio Sincitial (VRS)
Con información del Minsa
El Ministerio de Salud (Minsa) inició este lunes la aplicación del anticuerpo monoclonal de acción prolongada nirsevimab, con la administración de las primeras dosis a recién nacidos elegibles en la Maternidad del Hospital Santo Tomás, por parte del personal de salud del Hospital del Niño Dr. José Renán Esquivel.
Esta intervención marca una nueva etapa en la estrategia nacional para prevenir las formas graves de enfermedad causadas por el Virus Respiratorio Sincitial (VRS).
El inicio de esta intervención contó con la presencia del ministro de Salud, Dr. Fernando Boyd Galindo; del viceministro de Salud, Dr. Manuel Zambrano; autoridades nacionales, representantes del Hospital del Niño Dr. José Renán Esquivel y del Hospital Santo Tomás, así como de los equipos técnicos que participaron en el proceso de implementación, informó el Minsa en comunicado.
Para esta primera etapa, el Minsa invirtió más de $3.5 millones e la adquisición de 13,790 dosis de nirsevimab, mediante el mecanismo de adquisición de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Estas dosis están destinadas a fortalecer la protección de recién nacidos y lactantes elegibles frente al VRS.
Estrategia mixta

La incorporación de nirsevimab fortalece la estrategia mixta de Panamá frente al VRS, que contempla medidas permanentes de prevención e higiene, la vacunación materna contra el VRS, implementada desde 2025 entre las semanas 30 y 36 de gestación, y, ahora, la protección directa del recién nacido y del lactante elegible mediante este anticuerpo monoclonal, informa el Minsa.
La vacunación materna, indicó la institución, continúa siendo la primera estrategia de protección del recién nacido. Nirsevimab la complementa y permite reducir brechas de protección, especialmente en aquellos casos en los que la inmunización materna no se produjo o no brinda protección suficiente al momento del nacimiento.
Durante esta primera fase, la implementación será progresiva y priorizará inicialmente a los recién nacidos con brechas de protección, entre ellos aquellos cuyas madres no recibieron la vacuna contra el VRS durante el embarazo o no cuentan con evidencia verificable de vacunación, así como los nacidos antes de que transcurrieran 14 días desde la vacunación materna.
Los Lineamientos Técnicos Operativos contemplan, además, la protección de determinados lactantes de alto riesgo y una estrategia de recuperación o catch-up para lactantes menores de tres meses en áreas priorizadas durante el primer año de implementación.
La aplicación de nirsevimab continuará ampliándose de manera progresiva hacia otras instalaciones y territorios del país, como parte de una estrategia integrada y sostenida para fortalecer la protección de los recién nacidos y lactantes frente al VRS y contribuir a la reducción de las formas graves de esta enfermedad.
VRS, causa de infecciones graves

El Virus Respiratorio Sincitial (VRS) fue el virus predominante del 2024 y 2025 en los pacientes que ingresaron al Hospital del Niño Dr. José Renán Esquivel, una tendencia que se repite cada año, seguido de SARS CoV 2, Virus Parainfluenza, Rinovirus/Enterovirus e Influenza A.
La infección por VRS causa una carga sustancial de infecciones graves de las vías respiratorias inferiores en todos los países y representa aproximadamente el 30% de las hospitalizaciones por estas infecciones.
Hasta la semana epidemiológica 31, el Minsa ha notificado 18 defunciones asociadas al VSR, de las cuales 16 corresponden a menores de 5 años y dos a personas mayores de 65 años.
Estrategia mixta para enfrentar la enfermedad
Panamá aplica la vacuna materna, y desde este 31 de agosto, el anticuerpo monoclonal para evitar enfermedad grave y muerte en población pediátrica.
Se llama vacuna materna porque se le coloca a la madre para que transmita los anticuerpos a su bebé, quien estará protegido desde el momento del nacimiento y hasta los primeros seis meses de edad, el periodo de mayor riesgo de desarrollar una enfermedad grave.
Los anticuerpos monoclonales constituyen una inmunización pasiva, ya que proporcionan al bebé defensas listas para combatir el virus, a diferencia de las vacunas tradicionales que estimulan al organismo para producir sus propios anticuerpos.
La estrategia pionera de Chile
El «invierno de 2023 marcó un punto crítico para la salud pública pediátrica en Chile.» con un brote intenso de VRS que «provocó un aumento explosivo de las hospitalizaciones infantiles, especialmente en menores de un año, generando una sobrecarga significativa en los servicios de urgencia, camas pediátricas y unidades de cuidados intensivos».
Chile respondió con la creación del Proyecto Coalición VRS, «un grupo interdisciplinario de expertos clínicos, investigadores, sociedades científicas, universidades y ex autoridades sanitarias, con el objetivo de generar recomendaciones de corto y mediano plazo».
En el artículo científico, Lecciones y propuestas tras una estrategia exitosa frente al VRS: experiencia chilena con nirsevimab en la temporada 2024 y desafíos para el periodo 2025-2027 se reflexiona sobre esta experiencia que entre otras acciones incorporó de manera pionera, en el hemisferio sur, el uso del anticuerpo monoclonal.
Con una cobertura superior al 95%, Chile logró «una reducción de hospitalizaciones sin precedentes y un alto nivel de aceptación por parte de la población».
Los desafíos, desde la perspectiva chilena, apuntan a asegurar el financiamiento, evitar la aparición de brechas en grupos no protegidos, o desarticulación del monitoreo. Suman «desafíos clínicos y científicos como las segundas temporadas, la hiperreactividad bronquial, la vigilancia genómica y la necesidad de estrategias inmunológicas combinadas».
Ver artículo:
https://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S2452-60532026005000308&script=sci_arttext&tlng=es
Ver reportaje vinculado:
Con información del Minsa

