Recomendaciones para pacientes oncológicos en albergues a causa de terremotos en Venezuela

julio 23, 2026

El paciente bajo ningún concepto debe estar cerca de las áreas donde se estén limpiando escombros, demoliendo estructuras dañadas o donde el viento levante nubes de polvo

Con información de la Sociedad Anticancerosa de Venezuela (SAV)

Si un paciente con cáncer —especialmente bajo tratamiento activo de quimioterapia, radioterapia o inmunoterapia— se encuentra en un albergue o refugio debido a la emergencia en Venezuela luego de los terremotos, es vital priorizar distintas medidas para proteger su vida y evitar infecciones graves por defensas bajas (inmunosupresión), exhorta la Sociedad Anticancerosa de Venezuela (SAV) en un documento de divulgación, a cargo del Dr. Juan Saavedra C.

La notificación inmediata de su situación, y darle prioridad, son parte de las indicaciones:

  • Registrarse como «Paciente de Alto Riesgo»: Al ingresar al albergue o campamento, el cuidador o el paciente deben dirigirse de inmediato al módulo de atención médica, triaje o coordinación (gestionado por el Ministerio de Salud, la Cruz Roja, Protección Civil o agencias de ayuda internacional).
  • Solicitar reubicación prioritaria: Explica que el paciente está inmunosuprimido. Solicita una ubicación en la zona menos concurrida, más limpia, ventilada y alejada del tránsito masivo de personas para reducir el riesgo de contraer virus o bacterias.
  • Coordinación para medicamentos bajo frío: Muchos fármacos oncológicos necesitan refrigeración. Ante las fallas eléctricas provocadas por los sismos, el equipo médico del campamento debe ayudar a resguardarlos en termos con hielo o coordinar su traslado y almacenamiento en el centro de salud u hospital operativo más cercano.

Prevención extrema de infecciones

El colapso de las tuberías y los servicios de agua en muchas zonas afectadas multiplica el riesgo de contagios.

  • Uso permanente de mascarilla (KN95 o N95): El aire en las zonas de desastre está muy cargado de polvo de concreto, moho y partículas de derrumbes que pueden causar infecciones pulmonares fúngicas severas (como la aspergilosis). Además, la mascarilla es la primera barrera contra virus respiratorios en espacios compartidos.
  • Agua 100% segura: No consumas agua de grifos dañados, camiones cisterna (a menos que esté certificada como potable) o fuentes comunes. Consume únicamente agua embotellada y sellada provista por la ayuda humanitaria. Si no hay opción, el agua debe hervirse vigorosamente o filtrarse/clorarse antes de que el paciente la beba.
  • Alimentación estricta: Evita por completo los alimentos crudos (ensaladas, vegetales o frutas que no se puedan pelar al momento, carnes o pescados mal cocidos). Consume solo raciones bien cocinadas y calientes. No guardes sobras de comida, ya que sin refrigeración adecuada las bacterias se multiplican en pocas horas.
  • Higiene de manos: Ante la escasez de agua limpia para lavarse constantemente, el uso de gel antibacterial (con al menos 60% de alcohol) es indispensable antes de comer, después de usar los baños comunes o tras tocar cualquier superficie del albergue.

Manejo del entorno y escombros

  • Mantenerse alejado de las zonas de remoción: El paciente bajo ningún concepto debe estar cerca de las áreas donde se estén limpiando escombros, demoliendo estructuras dañadas o donde el viento levante nubes de polvo.
  • Cuidado de la piel: El polvo de construcción y los químicos de las estructuras dañadas pueden irritar severamente la piel (especialmente si el paciente recibe radioterapia). Si entra en contacto con el polvo, debe limpiarse suavemente con agua limpia y jabón neutro lo antes posible para evitar infecciones cutáneas.

Protocolo ante «fiebre neutropénica» (alerta de emergencia)

En un paciente oncológico, la fiebre es una alarma de vida o muerte.

  • Monitoreo de temperatura: Si el paciente se siente decaído, tiene escalofríos, malestar o sospechas de fiebre, mídela de inmediato.
  • Fiebre = traslado de emergencia: Si la temperatura es de 38 °C o más, se considera una emergencia médica (riesgo de sepsis). El personal médico del albergue debe activar de inmediato el protocolo de traslado a un hospital oncológico o general que esté operativo y cuente con antibióticos intravenosos. No le des antipiréticos (como acetaminofén/paracetamol) sin indicación médica, ya que pueden enmascarar la fiebre y retrasar la atención de la infección.

Documentación y Red de Apoyo

  • Portar la «Carpeta de Emergencia»: Mantener en una bolsa plástica hermética los documentos médicos esenciales: último informe médico, esquema de tratamiento, dosis de medicamentos y el contacto directo de su oncólogo tratante.
  • Apoyo de ONGs locales: Organizaciones dedicadas al apoyo oncológico y agencias humanitarias en el terreno suelen tener canales de atención prioritaria para pacientes crónicos. Haz visible la condición del paciente ante cualquier delegación de ayuda que visite el campamento para gestionar un traslado rápido a un refugio con mejores condiciones higiénicas.

Esta situación de emergencia tras los terremotos es extremadamente retadora y estresante, pero priorizar estas barreras físicas de protección y salud puede evitar complicaciones médicas severas.

Con información de la Sociedad Anticancerosa de Venezuela (SAV)